Administrar

ISIDRE MANILS:CINE ATENEO EN MUSEO ARTE SABADELL Y MUSEO JOAN ABELLÓ

jesusmc | 24 Septiembre, 2008 15:27

    

 

ISIDRE MANILS: CINE ATENEO

 

El Museo de Arte de Sabadell, junto al Museo Joan Abelló de Mollet del Vallès, organiza una exposición retrospectiva de la obra del artista Isidre Manils (Mollet del Vallès, 1948) dentro del ciclo Singulars Propis. Artistes Sabadellencs Contemporanis . He tenido el placer de hacer de Comisario de ambas exposiciones que estarán abiertas hasta el 30 de Noviembre del 2008.Ambas muestras tienen como título conjunto CINE ATENEO aunque las obras del artista se expondrán bajo dos conceptos diferenciados.  La exposición en el Museo de Arte de Sabadell se llama CINE ATENEO: LA VISIÓN. Es un bloque temático, homogéneo, unitario y completo de la obra del artista. Un gran mural realizado con obras representativas del período 1990-2008 y en las que hallaremos los principales temas tratados por Isidre Manils, tales como las oscuras estancias de la identidad, la forma, los cuerpos y los “frames”, el amor resplandeciente y la belleza y la muerte. Este es un conjunto mural muy variado, no cronológico, y responde a un criterio de facilitar las lecturas en todas las direcciones físicas del espacio. Una especie de palíndromo visual que puede leerse en cualquier dirección.  La exposición en el Museo Municipal Joan Abelló se llama CINE ATENEO: LA SECUENCIA y será una muestra cronológica y claramente retrospectiva en la que se representan las etapas fundamentales de la evolución creativa del artista hasta la actualidad, con los siguientes bloques temáticos: 1. Época de formación (“60”). 2. La seducción conceptual (“70”). 3. Intuiciones del futuro: Acoplamientos. 4. La voluntad expresiva: (“80”). 5. Iconos contemporáneos. 6. La fascinación de las imágenes (1990-2008). Ambas exposiciones se recogen en un catálogo general y común, que constituye una completa recopilación de obras del artista y contiene además unas interesantes aportaciones textuales de destacados nombres del arte y la cultura contemporánea: Antoni Marí, Fèlix Fanés, Carles Hac Mor, Joaquim Sala-Sanahuja, así como textos cruzados con una larga entrevista al pintor Isidre Manils de Jesús Martínez-Clarà, comisario de la exposición.  

                                       

                                    Isidre Manils                                    J.M.C.


CINE ATENEO: LA VISIÓN    

 

 

 Esta exposición está centrada exclusivamente en el trabajo que Isidre Manils ha realizado en los últimos dieciocho años. El gran mural de veintitrés por dos sesenta metros ocupa la totalidad de una de las paredes de la sala vacía. La intención es que sea una exposición temática y conceptualmente homogénea. No se expone lineal o cronológicamente sino que es un cruce en todas direcciones: arriba, abajo, izquierda o derecha. Se da por supuesto que la trama expositiva y argumental de la muestra no desea imponerse más allá del valor que posee cada obra por sí misma y que, obviamente, el espectador y la crítica son libres de interpretar individualmente o como conjunto. Así lo han hecho destacadas personalidades de la cultura artística; cada uno de ellos ha escogido una obra y ha escrito un texto con cinco visiones diferenciadas de la obra de Isidre Manils. Éstos, con motivo de su elección, han generado su propia deriva bajo la sorprendida mirada del artista tal como pide la poética situacionista. Dentro de este megapalíndromo visual hallaremos, a mi juicio, cinco ámbitos presentes existencial y plásticamente en la obra de Isidre Manils a lo largo de su trabajo en estos últimos años; aquí encontraremos reflejadas las oscuras estancias de la identidad, la búsqueda de las estructuras desconocidas de la forma con algunas alusiones a la naturaleza, la presencia de cuerpos fragmentados y de “frames”, el amor y la belleza resplandeciente en sus distintas manifestaciones y también la muerte como destino inevitable.  

 

Los citados temas se entrecruzan como los números contenidos en el cuadrado mágico que era tan del gusto de los artistas del Renacimiento, como por ejemplo Durero. La suma de cifras de cada línea de dicho cuadrado, sea vertical, horizontalmente o en diagonal da siempre la misma cantidad, 34. El cuadrado mágico representa a Júpiter, señor del mundo, planeta benéfico que templa las nefastas influencias del tiempo: Saturno. Aquí no hay cuadrado, ni números, pero el recorrido en todas direcciones conjura la nefasta influencia saturnina del paso del tiempo y aparece con renovación jupiterina un tiempo único compuesto de momentos cuya suma es siempre la misma: la sorprendente mirada maliniana.

 CINE ATENEO: LA SECUENCIA   

 

 

Con el título “La secuencia” he querido dar a la exposición de Isidre Manils un carácter retrospectivo. Con dicha palabra intentaba enfatizar una progresiva evolución de cada fase de su trabajo; cada periodo representado en la exposición es consecuencia del anterior, una sucesión de caminos con aciertos y dudas pero que tienen entre sí una clara vinculación hasta llegar a la fase de plena madurez. Como es obvio, con la palabra “secuencia” también hemos querido aludir a lo que tiene de término propio del cine, un arte tan fundamental para la creación de la obra de Isidre Manils. La secuencia cinematográfica, al igual que sucede en su proceso pictórico, se refiere a una serie de planos o escenas que en el transcurso de una película forman parte de una misma línea argumental. Aquí, en el Museo Joan Abelló, se hace un planteamiento claramente cronológico y se pretende representar la búsqueda y evolución del artista desde las primeras inquietudes de formación en los años sesenta, en esta villa de Mollet, hasta la actualidad. Un largo periodo de trabajo que ha pasado por distintos caminos de búsqueda, unos consolidados y acabados, algunos sólo insinuados y otros aún en evolución. Como afirma el propio pintor en la conversación que hemos mantenido, la opinión del pintor Joan Abelló resultó determinante para que pudiera orientar sus pasos hacia el arte de la pintura. Por ello esta exposición es también de reconocimiento y gratitud. El recorrido por la exposición está constituido por los siguientes bloques temáticos: 1. Época de formación (“60”). 2. La seducción conceptual (“70”). 3. Intuiciones del futuro: Acoplamientos (1983). 4. La voluntad expresiva (“80”). 5. Iconos contemporáneos. 6. La fascinación de las imágenes (1990-2008).  

 

 

 

Cine Ateneo

 

 

Ambas exposiciones, tanto en Mollet como en Sabadell, llevan el mismo título: “Isidre Manils. Cine Ateneo”, y tienen este título general porque alude a un hecho biográfico de fuerte implantación en el imaginario de Isidre Manils pero también en la historia de Mollet del Vallès, pues su familia era propietaria del Ateneo en el que se encontraba el casino local, un lugar de actividades diversas que también acogía el único cine de la localidad, llamado cine Ateneo. Este es un hecho fundamental, tanto para ésta como para la formación de la primera sensibilidad estética, ya que, dada la estrecha proximidad de la vivienda familiar a la sala del cine, esto marcó decisivamente la infancia de Isidre Manils y, como indican la mayor parte de los críticos, de un modo u otro, no ha dejado nunca de influir en el prolífico universo de sus imágenes pictóricas.

 

JOSE NOGUERO EN LA GALERIA MAS ART

jesusmc | 23 Septiembre, 2008 22:31

 Texto  del Catálogo :Jesús Martínez Clará    

 

 

JOSE NOGUERO: DEL SILENCIO VIRTUOSO.- 

 

Voluntad de conocimiento. 

En materia  de creación artística contemporánea hay que distinguir entre aquellos que crean desde las bases de un pensamiento bien informado y de aquellos que lo hacen desde una voluntad de conocimiento y con un auténtico afán de innovar desde la tradición. Sigo la obra de José Noguero desde hace mucho tiempo y sus decisiones han sido siempre las propias del que busca virtud a través de la creación responsable, cimentada por el compromiso y la vocación de ser  artista desde muy joven y con la convicción de quien ha formado su propio lenguaje. Lo ha conseguido al desarrollar unas obras siempre sorprendentes  en las que la calidad y solidez material  convive con la evanescente virtualidad de la imagen fotográfica. Noguero ha creado un sistema , pero en la toma de decisiones  siempre aparece la sorprendente diferencia, una filosofía de actividad diversificada que le permiten ir del barroco al clasicismo, del mito occidental (Diana y Acteón) a la búsqueda de la estatuaria tradicional en la India ( From Orissa en Lingaraj Maharana), de Berlin a China. José Noguero cumple en su obra con tres requisitos importantes:  el de  la máxima creatividad , el de estar en una reubicación permanente de sus intereses, lo que le lleva a un eclecticismo positivo de lenguajes, y el estar en concordancia, desde Berlín, con la exigencia de movilidad personal y diversidad entrando en la red  cultural que la sociedad de la comunicación exige. 

Realidad y representación.

 

 

 La vida es un escenario en el que sucede una comedia que algunos, como Truman en su show, creen real a pesar de su evidente mentira. La relación entre verdad , representación y  el logro del vacío se encuentra en la obra de José Noguero desde su comienzo. El diálogo entre la realidad, el objeto realizado por el artista y su reflejo son tres constantes que de un modo u otro han ido apareciendo en sus trabajos : maquetas que parecen verdades al ser fotografiadas,  reflejos sobre espejos de una figura que nos desafía a que nos preguntemos sobre cual es la imagen auténtica. El objeto figurado destrozado en una acción por el propio artista, los limites de la representación barroca basada en el exceso, el azul, el rojo o las ventanas con vistas a ninguna parte de su serie “Vivienda” . Todos ellos son ejemplos de su búsqueda de la esencia del espacio y del objeto, unos “montajes” - “desmontajes” a los que ha añadido el vacío como elemento sustancial. Desarrollada a través de diversos medios : el objeto, la instalación, la escultura, la pintura y la fotografía, su actividad siempre tiene la seducción de lo fenomenológico, el tacto de la materia .Mediante recursos narrativos construye habitaciones en donde se simulan sucesos y acontecimientos en el espacio, lugares vacíos en los que pasan las cosas y que nos recuerdan que la vida  es un decorado lleno de contradicciones.Esta voluntad de conocimiento, la compleja trama de la representación , la simulación y la dualidad paradójica de los valores en las que se mueve Jose Noguero  han sido los motivos adecuadas para que su trabajo haya sido escogido por Mark Gisbourne, curador de la  Rohkunstbau de Potsdam de este año, como invitado a participar sobre un tema de doble cara: la Fraternidad y el color  Rojo, asociándolos a una condición del ser humano noble pero  ambigua a la vez, para el comisario: ” el rojo es  un color que evoca no sólo el amor, la calidez y la energía de la fraternidad durante siglos, sino también al diablo, ya que simboliza el pecado y el peligro”. 

 

 

Dos Círculos vacíos

 

 

 Cuando José Noguero me habló de su nuevo proyecto me vinieron a la memoria las imágenes de dos círculos dominados por el vacío y por  la virtud. La primera imagen se remonta al año 1.300,cuando Dante escribió  el final de La Divina Comedia. El poeta describe la forma de una celestial gradería con los estrados bañados de luz y parecida a la estructura de una rosa. Llegado al último canto, el Poeta, fortificada ya su vista, la dirige a la eterna luz y descubre en un triple cerco el arcano infalible de la Trinidad. Es la imagen final de la  Comedia cuando ya ha acabado todo, cuando el poeta ha pasado por vicisitudes inenarrables, cuando ha visto dolor, muerte y todo tipo de sucesos y simulaciones resulta que al final del recorrido tan solo encuentra tres círculos vacíos y silenciosos repletos de luz. Ante esa visión final y abstracta, Dante escribe  los últimos versos de la Divina Comedia en los que ya no existe más invención, ni creación con un sublime  canto al vacío y al silencio circular. La segunda imagen, aparece al final de una antigua historia china conocida como: Los Diez Cuadros del Pastoreo del Buey atribuida a un maestro zen de la dinastía Sung, llamado Kuo-an Shih-yuan y que José Noguero se ha propuesto trabajar para esta exposición. La Doma del Buey es una imagen de la victoria sobre uno mismo y una imagen clásica de la sabiduría, se suele representar a  Lao-Tse como un venerable anciano o también a un buda joven sentados en la grupa de un buey muy dócil. Esa es una imagen de serenidad y dominio tras la que se intuye que ha sido una terrible batalla: la historia comienza con  la fiereza extraviada de un ímpetu sin dominio que lleva al buey a dar cornadas en el aire, en el segundo cuadro  y tras una primera intentona el buey se resiste y permanece en su plena naturaleza salvaje y díscola.  En una tercera fase y ya sujeto por el pastor, el buey empieza a dejarse guiar. La confianza no es total y por eso para conseguir la sumisión el buey está atado a un árbol y con algún  que otro vareo, la quinta estampa representa al buey, ya suelto, sin sujeción alguna siguiendo al pastor y solaceándose entre el verde sauce y el arroyo de la montaña, sin trabas y ociosamente, en las estampas sexta y séptima el buey cuando tiene hambre pasta la hierba y cuando tiene sed bebe .El pastor toca su flauta. En la estampa octava el buey ha cambiado definitivamente de color, de la oscuridad inicial de su piel, a una  totalmente blanca , pastor y buey andan despreocupadamente por el campo, en la estampa novena en un alarde de reducción minimalista: la bestia ha desaparecido y el pastor es dueño de su tiempo está feliz y lo demuestra cantando bajo la luna solitaria, pero aun existe un último obstáculo que se despeja en el cuadro final del pastoreo del buey cuando el pastor también desaparece , ambos, buey y pastor se han desvanecido sin rastro alguno de ellos: la brillante luz lunar está vacía, sin sombras y la estampa nos muestra simplemente un gran círculo lleno de vacío y silencio virtuoso. 

 

 

Final 

La obra de José Noguero nos ilustra sobre la necesidad de encontrar respuesta al escenario simulado de la existencia, nos obliga a superar la dualidad entre verdad y representación, nos sugiera buscar la auténtica naturaleza de la realidad de las cosas. Él, cada vez se desprende más, lo que se puede interpretar como un nuevo camino artístico fundamentado en un nuevo ascetismo basado en la concentración y el recogimiento. Su obra  nos pone frente a la vida contemplativa de la nada que es uno de los  máximos logros del conocimiento en el arte.

 

 

Ver también: JOSE NOGUERO. ESCENOGRAFIAS EN LA FUNDACIO SUÑOL en

 

www.todo-es-muy-raro.balearweb.net

 

 

 

 

 

 

 

   

                                                         

 

 

 

 

 

                         

                                         

 

ç

 

 

                     

 

 

 

 

 

                       

 

 

 

 

 

 

                       

                    

 Fotografía           

LA ESCUELA YI:ARTE Y SABIDURÍA CONTEMPORÁNEA

jesusmc | 19 Septiembre, 2008 17:35

                                                                                                  

Jesús Martínez Clará 

China ha entrado en  la escena artística occidental  como consecuencia de un proceso de globalización  y post colonialismo cultural en un momento de ideología blanda suavizada por la nueva economía. Corea en Arco 07, la reciente exposición de Arte Chino Contemporáneo en la Fundación Miró, fotografía actual china en la Virreina y la ´que se hizo en Caixa Forum de Barcelona son exposiciones que demuestran un interés renovado hacia una modernidad que hasta ahora era poco conocida. Nuevas tendencias cuestionan el canon occidental desde oriente,  nos ofrecen sus modelos de comportamiento artístico y han demostrado  que no son un mero reflejo distorsionado de nuestras vanguardias artísticas,  ni tampoco una muestra de tópicas ”chinoisseries”. El señor Gao Minglu , comisario de la exposición en Caixa Forum :”La Escuela Yi: Treinta años de arte abstracto chino”  se ha inventado un neologismo sorprendente , el  “Sabio-ismo” ,para definir las obras de los  artistas pertenecientes a esta tendencia. Si, el lector ha leído bien, he escrito “sabio-ismo”, el término intenta definir el significado de “Yi” que es un arte vivido desde la experiencia y se refiere a todo lo que es propio de la sabiduría, los artistas de esta escuela, durante los últimos treinta años, han  creado formas que favorecen: el recogimiento, la meditación, la contemplación, la unidad o la armonía. Estas palabras, haciendo una broma fácil, suenan a Chino en nuestro ámbito artístico  que en aras de las teorías dominantes en los criterios expositivos se basan en un re-estructuralismo lingüistico, en discusiones discursivas sobre la producción artística (Quam´ 08) en las teorías de la complejidad computacional, o la etno-sociología aplicada a los video-documentales del arte contemporáneo, todos parecen buscar, uno por uno, los principios antitéticos a los que he mencionado. Así, contra la experiencia: la vivencia  inmediata y transitoria, contra el recogimiento: la dispersión, contra la meditación: el pensamiento, contra la contemplación: la aceleración  icónica, contra la unidad: la dispersión fragmentaria, contra la armonía: el “shock” emocional y el mercado. El epíteto abstracción que define esta exposición no es nuevo para la cultura china, a pesar de que en la Revolución Cultural se considerara lo abstracto como una contaminación de la mentalidad burguesa, el sentido abstracto está instalado en el corazón de la cultura china, desde la abstracción desde paisajes de múltiples perspectivas y montañas brumosas, al tratamiento del vacío o en el supremo arte de la caligrafía.

                              

 

En china y por derivación en el este asiático, no existe la tópica división occidental entre contenido y forma, por eso partiendo del sentido de correspondencias y resonancias con el todo, el arte “Yi” recoge la multiplicidad de la vida, sin dicotomías separadoras, sin limitaciones entre las partes y así un circulo, un cuadrado o una esfera son más que lo que formalmente representan. Eso lo dejó muy claro el calígrafo japonés Sengai en el siglo XVII cuando representó sus experiencias de aprendizaje acerca del universo con un círculo, un cuadrado y un triángulo y los convirtió en  un estandarte tri-mórfico que la Bauhaus utilizó doscientos años más tarde como emblema de racionalidad geo-formal. La estética de la escuela Yi permite solventar otra dualidad importante, la que separa la experiencia estética individual de unos modelos estandarizados por la tradición. El sujeto tiene su lugar en el seno de la tradición, las cosas se hacen como siempre pero siempre diferentes y con miradas subjetivas. En estas obras, el sentido no se limita a la superficie de la obra, quiere trascender de un modo empático sus límites,  y conseguir, en palabras del comisario Minglu que:” el espectador experimente los códigos, en vez de leerlos”.

                                        

                                             

  

 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS