Administrar

CRITICA DE ARTE.

MURAKAMI S

jesusmc | 21 Marzo, 2009 19:28

 MURAKAMI ´S

    

           En cierta ocasión, estaba viendo un reportaje de la “2”  y descubrí la pesca con cormoranes en China. Los pescadores colocan a los amaestrados y resignados pájaros sobre una tabla que flota sobre las aguas del río, dan pequeños saltitos balanceando la “embarcación” mientras cantan una canción. El cormorán se lanza al agua y va sacando peces en su pico, el pescador los recoge y de vez en cuando les da a comer uno de ellos. La ceremonia me llamó la atención pero aun más, el hecho de que todos los que se dedican a este antiquísimo oficio pescador se llaman: WANG.

       En Japón, actualmente, llamarse MURAKAMI es sinónimo de creatividad. Ryu Murakami (1952) es director de cine y escritor, Haruki Murakami (1949) es escritor y  Takashi Murakami(1963) es artista plástico y muchas cosas más. En los tres los dos “kanjis” que corresponden a su apellido tienen el sentido de “pueblo y arriba”. Etimológicamente se podría decir que los tres llevan inscritos en su apellido su deriva hacia lo popular, hacia lo Pop.

    El martes pasado a las siete de la tarde, una gran cola de dragón daba varias vueltas alrededor de la biblioteca Jaume Fuster en la plaza de Lesseps. El motivo era una conversación pública entre Haruki Murakami e Isabel Coixet (Madame Wasabi).

Fui  sobrado de tiempo con la idea de que sería un encuentro íntimo entre los dos creadores y algunos amigos más porque me habían dicho que este escritor,  protegía su intimidad de modo casi patológico que era raro verle en fiestas, que no recibía premios, que no daba conferencias, ni  charlas, ni firmaba libros. Que prácticamente no concedía entrevistas, ni dejaba que lo fotografiaran, por todo eso pensé que estaríamos solos. No fue así.

Una multitud de lectores y fans del escritor se habían presentado de la cita y finalmente no pude entrar, a pesar de ir con amigos de Isabel Coixet y haber cenado con ella hacía una semana. Marché decepcionado, algo cabizbajo pero pronto encontré remedio. Empecé a pensar en este “post” para dar cauce a mi frustración, con regusto de venganza y me di cuenta que bueno, no era para tanto, que en realidad el Japón que representa Murakami no es el Japón que me interesa y que aunque parece ser que su abuelo era monje budista , él ya no era otra cosa que hijo de la ocupación americana tras la guerra y que lo suyo no era el “Wabi-Sabi”, sino los discos de jazz y su bar  "Peter Cat " en Tokio. Que lo que le gusta es vivir en Europa.Con su literatura post-posmoderna pop , humorística y  algo surrealista da “cancha” al “Manga” popero, y a todos aquellos que en lugar de decir japoneses, dicen de un modo snob “japos”.

Me sorprende la fascinación que algunos japoneses tiene por los americanos que no son otra cosa que los verdugos de su tradición y cultura, me sorprende que Art Blakey & the Jazz Messengers cumplieran  su propósito evangelizador cuando Murakami tenía dieciséis años y sus padres le regalaron una entrada para un concierto  por su cumpleaños. Fue entonces cuando USA se  presentó ante él con todo su esplendor. Desde entonces, no me sorprende que se dedique  a traducir autores americanos al japonés como F. Scott Fitzgerald, Raymond Carver o John Irving. Que le guste el béisbol o que uno de sus libros favoritos sea  “La traición de Rita Hayworth” de Manuel Puig. Que le encanten las series de televisión, las películas de terror, las novelas de detectives, la ropa de sport, las canciones pop y que busque la complacencia de los lectores.Pero lo peor es que en lugar de pasear junto a un templo rodeado de musgo, prefiera correr un triatlon.

       Takashi Murakami es el más versátil de los tres, toca varios palos, pero como sucede con su “tocayo” está  fascinado por lo “popy” de la cultura americana y los nuevos medios. Su estética es la de un niño cibernético rodeado de dulces y empalagosas chucherías.

       Sus esculturas o mejor sus figurines tienen la amabilidad de un muñeco de peluche carnívoro dispuesto a darte un “bocao” en cualquier momento.  El cómic y la cultura del anime y el manga, dominan todas sus historias y son un buen reflejo de en que lugar se encuentra la moderna vida japonesa. Por si fuera poco , a este Nipon, le gustan las setas  y “Smooth Nightmare" , con sus hongos Murakami  alude a temas de la cultura underground y psicodélica.

   Buscando un estilo no contaminado por las influencias esteticas del arte contemporáneo  occidental se ha inventado un modelo de gestión y producción como si se tratara de un reloj “Casio”.Asi la firma de Murakami produce: figuras de vinilo, juguetes de peluche, llaveros, camisetas, carteles, y  todo tipo de contaminaciones estéticas. Su estilo se llama “Superflat”, se caracteriza por colores planos e imágenes gráficas, con un estilo de carácter derivados de anime y manga.  Superflat es un estilo artístico que surge del estilo de vida y la subcultura Otaku, basados en el consumismo y el fetichismo sexual. Murakami acepta que el arte y el comercio se mezclen, y se extraña de que en Occidente exista una rígida y pretenciosa  jerarquía entre "gran arte" y “arte menor”. He leído que en mayo de 2008, "Mi Solitario Cowboy" (1998), una escultura de un niño masturbándose, se vendió por $ 15,2 millones en una subasta de Sotheby's.

     Este Murakami artista, dinamita la tradición, arrasa con los valores seculares y confirma la “empanadilla” japonesa contemporánea, en la que los jóvenes quieren redondear sus oblicuos ojos y tener pechos y penes inverosímiles y es que no puede ser bueno pasar de la edad media a Warhol, Oldenburg o Lichtenstein sin que se te atragante el sushi.

 

                                   

 

 

 

 

                                     

 

 

 

 

                          

 

 

 

                         

 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS