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CRITICA DE ARTE.

JOSE NOGUERO EN LA GALERIA MAS ART

jesusmc | 23 Septiembre, 2008 22:31

 Texto  del Catálogo :Jesús Martínez Clará    

 

 

JOSE NOGUERO: DEL SILENCIO VIRTUOSO.- 

 

Voluntad de conocimiento. 

En materia  de creación artística contemporánea hay que distinguir entre aquellos que crean desde las bases de un pensamiento bien informado y de aquellos que lo hacen desde una voluntad de conocimiento y con un auténtico afán de innovar desde la tradición. Sigo la obra de José Noguero desde hace mucho tiempo y sus decisiones han sido siempre las propias del que busca virtud a través de la creación responsable, cimentada por el compromiso y la vocación de ser  artista desde muy joven y con la convicción de quien ha formado su propio lenguaje. Lo ha conseguido al desarrollar unas obras siempre sorprendentes  en las que la calidad y solidez material  convive con la evanescente virtualidad de la imagen fotográfica. Noguero ha creado un sistema , pero en la toma de decisiones  siempre aparece la sorprendente diferencia, una filosofía de actividad diversificada que le permiten ir del barroco al clasicismo, del mito occidental (Diana y Acteón) a la búsqueda de la estatuaria tradicional en la India ( From Orissa en Lingaraj Maharana), de Berlin a China. José Noguero cumple en su obra con tres requisitos importantes:  el de  la máxima creatividad , el de estar en una reubicación permanente de sus intereses, lo que le lleva a un eclecticismo positivo de lenguajes, y el estar en concordancia, desde Berlín, con la exigencia de movilidad personal y diversidad entrando en la red  cultural que la sociedad de la comunicación exige. 

Realidad y representación.

 

 

 La vida es un escenario en el que sucede una comedia que algunos, como Truman en su show, creen real a pesar de su evidente mentira. La relación entre verdad , representación y  el logro del vacío se encuentra en la obra de José Noguero desde su comienzo. El diálogo entre la realidad, el objeto realizado por el artista y su reflejo son tres constantes que de un modo u otro han ido apareciendo en sus trabajos : maquetas que parecen verdades al ser fotografiadas,  reflejos sobre espejos de una figura que nos desafía a que nos preguntemos sobre cual es la imagen auténtica. El objeto figurado destrozado en una acción por el propio artista, los limites de la representación barroca basada en el exceso, el azul, el rojo o las ventanas con vistas a ninguna parte de su serie “Vivienda” . Todos ellos son ejemplos de su búsqueda de la esencia del espacio y del objeto, unos “montajes” - “desmontajes” a los que ha añadido el vacío como elemento sustancial. Desarrollada a través de diversos medios : el objeto, la instalación, la escultura, la pintura y la fotografía, su actividad siempre tiene la seducción de lo fenomenológico, el tacto de la materia .Mediante recursos narrativos construye habitaciones en donde se simulan sucesos y acontecimientos en el espacio, lugares vacíos en los que pasan las cosas y que nos recuerdan que la vida  es un decorado lleno de contradicciones.Esta voluntad de conocimiento, la compleja trama de la representación , la simulación y la dualidad paradójica de los valores en las que se mueve Jose Noguero  han sido los motivos adecuadas para que su trabajo haya sido escogido por Mark Gisbourne, curador de la  Rohkunstbau de Potsdam de este año, como invitado a participar sobre un tema de doble cara: la Fraternidad y el color  Rojo, asociándolos a una condición del ser humano noble pero  ambigua a la vez, para el comisario: ” el rojo es  un color que evoca no sólo el amor, la calidez y la energía de la fraternidad durante siglos, sino también al diablo, ya que simboliza el pecado y el peligro”. 

 

 

Dos Círculos vacíos

 

 

 Cuando José Noguero me habló de su nuevo proyecto me vinieron a la memoria las imágenes de dos círculos dominados por el vacío y por  la virtud. La primera imagen se remonta al año 1.300,cuando Dante escribió  el final de La Divina Comedia. El poeta describe la forma de una celestial gradería con los estrados bañados de luz y parecida a la estructura de una rosa. Llegado al último canto, el Poeta, fortificada ya su vista, la dirige a la eterna luz y descubre en un triple cerco el arcano infalible de la Trinidad. Es la imagen final de la  Comedia cuando ya ha acabado todo, cuando el poeta ha pasado por vicisitudes inenarrables, cuando ha visto dolor, muerte y todo tipo de sucesos y simulaciones resulta que al final del recorrido tan solo encuentra tres círculos vacíos y silenciosos repletos de luz. Ante esa visión final y abstracta, Dante escribe  los últimos versos de la Divina Comedia en los que ya no existe más invención, ni creación con un sublime  canto al vacío y al silencio circular. La segunda imagen, aparece al final de una antigua historia china conocida como: Los Diez Cuadros del Pastoreo del Buey atribuida a un maestro zen de la dinastía Sung, llamado Kuo-an Shih-yuan y que José Noguero se ha propuesto trabajar para esta exposición. La Doma del Buey es una imagen de la victoria sobre uno mismo y una imagen clásica de la sabiduría, se suele representar a  Lao-Tse como un venerable anciano o también a un buda joven sentados en la grupa de un buey muy dócil. Esa es una imagen de serenidad y dominio tras la que se intuye que ha sido una terrible batalla: la historia comienza con  la fiereza extraviada de un ímpetu sin dominio que lleva al buey a dar cornadas en el aire, en el segundo cuadro  y tras una primera intentona el buey se resiste y permanece en su plena naturaleza salvaje y díscola.  En una tercera fase y ya sujeto por el pastor, el buey empieza a dejarse guiar. La confianza no es total y por eso para conseguir la sumisión el buey está atado a un árbol y con algún  que otro vareo, la quinta estampa representa al buey, ya suelto, sin sujeción alguna siguiendo al pastor y solaceándose entre el verde sauce y el arroyo de la montaña, sin trabas y ociosamente, en las estampas sexta y séptima el buey cuando tiene hambre pasta la hierba y cuando tiene sed bebe .El pastor toca su flauta. En la estampa octava el buey ha cambiado definitivamente de color, de la oscuridad inicial de su piel, a una  totalmente blanca , pastor y buey andan despreocupadamente por el campo, en la estampa novena en un alarde de reducción minimalista: la bestia ha desaparecido y el pastor es dueño de su tiempo está feliz y lo demuestra cantando bajo la luna solitaria, pero aun existe un último obstáculo que se despeja en el cuadro final del pastoreo del buey cuando el pastor también desaparece , ambos, buey y pastor se han desvanecido sin rastro alguno de ellos: la brillante luz lunar está vacía, sin sombras y la estampa nos muestra simplemente un gran círculo lleno de vacío y silencio virtuoso. 

 

 

Final 

La obra de José Noguero nos ilustra sobre la necesidad de encontrar respuesta al escenario simulado de la existencia, nos obliga a superar la dualidad entre verdad y representación, nos sugiera buscar la auténtica naturaleza de la realidad de las cosas. Él, cada vez se desprende más, lo que se puede interpretar como un nuevo camino artístico fundamentado en un nuevo ascetismo basado en la concentración y el recogimiento. Su obra  nos pone frente a la vida contemplativa de la nada que es uno de los  máximos logros del conocimiento en el arte.

 

 

Ver también: JOSE NOGUERO. ESCENOGRAFIAS EN LA FUNDACIO SUÑOL en

 

www.todo-es-muy-raro.balearweb.net

 

 

 

 

 

 

 

   

                                                         

 

 

 

 

 

                         

                                         

 

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 Fotografía           

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