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CRITICA DE ARTE.

RAMON HERREROS:STUPOR MUNDI

jesusmc | 27 Mayo, 2009 10:56

 

 El encaje de los tiempos-7

Ramón Herreros: “Stupor Mundi”.

 

  La última exposición de Ramón Herreros se llama:”El encaje de los tiempos”. Una vez más, ha hecho honor a su derecho de artista , es decir, a la capacidad de buscar y encontrar, de equivocarse o seguir.

En esta exposición ha ido aun más allá de lo que nadie podía imaginar; ha reconciliado dos tiempos, el primero que todo el mundo recuerda con nostalgia y alabanza, dominado por una abstracción poética y geometrizante de hace dieciséis años, y el segundo, en la que la figura del árbol y la mujer se convierten en arquetipos simbólicos. El pintor ha hecho un largo periplo en el que partiendo de la abstracción, ha derivado a la figuración, apelando al derecho del artista a hacer lo que le de la gana. Ahora,Ramón Herreros ha encajado tiempos en el momento conveniente y ha vuelto a crear un “stupor mundi”. Nos ha vuelto a sorprender.

  

   La expresión “ estupor del mundo” es una expresión que se utiliza para nombrar al emperador Federico II Hohenstaufen (1194-1250) personaje de carácter excéntrico, heterodoxo y extraordinariamente culto para su época.

  

La fascinación de Ramón Herreros por este personaje le llevó a visitar su tumba en Palermo y dedicarle una de sus obras de la antigua época y también de la nueva que se llama Jesi (1993-2009) y que aquí reproducimos. La citación culta no extraña en este artista que no limita sus intereses intelectuales a la pintura, como a demostrado a través de la edición de la revista Arc Voltaic y que siempre ha estado rodeado de amigos cultos que celebran, se interesan o cuestionan sus hallazgos.

  

    En la actual exposición nos muestra nueve obras, en las que la mujer-modelo comparte el espacio con formas-modelo. Un reencuentro en el que la síntesis permite ver a la figura como abstracción y a la abstracción como figura. En ambos casos nos encontramos ante modelos .La mujer está aquí posando en lo que podría llamarse “arquetipos posicionales” es decir una forma de recogerse sobre si misma en cuclillas o en mirar hacia el suelo de modo ensimismado, en inclinar melancólicamente la cabeza, en tocarse un pie o en acariciarse el pelo. Estas mujeres calladas son tan herméticas como las propias formas abstractas que las acompañan. Este momento de síntesis, es el auténtico encuentro entre figura y forma. Entre forma y símbolo. Este artista ha convertido a la mujer en una portadora de secretos y silencios, la ha convertido en la depositaría de un secreto que a través de una reservada “anunciación” conoce algo que no revela. Algo que se guarda y calla.

 

   Con igual reverencia, representa dos octógonos  irregulares unidos en uno de sus vértices de un azul magnífico. Los perfiles crean límites precisos y diáfanos, los colores bien escogidos crean belleza y una luminosidad extraordinaria para tratar, tanto en la figura como en la abstracción, temas muy oscuros de alta significación simbólica. 

RAMON HERREROS : EL LUGAR DE LA FELIZ LLEGADA 

En Enero del 2008 , Ramón Herrero hizo una exposición en la René Metrás en la que presentaba una serie de ocho cuadros con el título de :EL LUGAR DE LA FELIZ LLEGADA.Como se puede suponer , de inmediato pensé en el reposo, en el encuentro con la felicidad última, el regreso a un lugar celeste y definitivo y sobre todo en LOS CAMBIOS. En un magnífico texto de tono personal y reflexivo, Ramón Herreros  reconocía que el estado anímico que los había generado, no era un estado de alegría sino que, dice : " está mucho más cerca de una reflexión sobre la muerte. La muerte como misterio último, no dramática, más bien serena y conectada con un desconocido intuido de un modo esperanzado".El título alude a la traducción del término griego Eleusis, como : El lugar de la feliz llegada".  

     Ramón Herreros ha cogido el lado femenino del misterio Eleusino, ha hecho aparecer unos cuerpos de mujer junto a unos elementos, atributos que dialogan con la figura y que según el mismo artista reconoce, contienen misterios estremecedores que le han hecho cambiar la comprensión de muchas cosas. La mujer aparece aquí, como en la ciudad de Silvia de José Luis Guerin, como la portadora del secreto inalcanzable.     Sobre Ramón Herreros se han escrito muchos textos interesantes: Antoni Marí, Jorge Wagensberg, Eugenio Trias y sobre todo los hermanos Felix  y  Jordi Ibáñez Fanés.

 

Cada uno de ellos, a su manera, se han acercado a la obra de Ramón Herreros.Pero, sobre todos ellos, siempre recuerdo lo que escribió Félix Ibáñez Fanés sobre Ramón, cuando éste se encontraba en el apogeo de su etapa abstracta para un catálogo de la Galería Alejandro Sales, en ese momento nadie dudaba de la calidad y la belleza abstracta de la obra de Herreros y Félix escribió un comentario magnífico  frente a la tela :"Le Lion Vert" en el Otoño de 1988.Un texto con clave literaria  que acababa de un modo inesperado:  Dos amigos se encuentran después de mucho tiempo, pasean por la ciudad, un grupo de titiriteros danzan y bailan, de repente uno de ellos se dirige a una mujer del grupo y le da dos fuertes puñetazos, ante la sorpresa de todos, los espectadores y los dos amigos se van, continúan su paseo y más tarde los vuelven a encontrar, comiendo en una taberna, uno de los dos amigos, no puede evitar su rabia cuando vuelve a encontrarse ante el autor de la agresión y sin poderlo evitar, señalándole con el dedo amenazante, le pregunta: ¿Por qué le has pegado? A lo que el titiritero, de un modo sorprendentemente culto, contesta: el entorno se mueve, nosotros permanecemos quietos, ¿el que no nos movamos, el que continuemos siendo los mismos, significa que es eso lo que queremos o es que, quizás, no somos capaces de ser de otra  manera? No tener respuesta para esta pregunta me saca de quicio ¿y por eso has pegado a la mujer? El hombre se encogió de hombros y dijo: "A veces  me parece que ella tiene la respuesta y no quiere dármela".

Esta terrible reflexión sobre el secreto que posee la mujer sobre la naturaleza de la permanencia y el cambio cobró rabiosa actualidad, cuando unos ocho años más tarde, hacia 1995 Ramón Herreros dió un giro inesperado que sorprendió a todos los amigos  que asistimos , en su estudio de Horta, a la nueva deriva de su acción artística: la aparente sustitución de una gramática de formas abstractas, ya asumidas totalmente por el artista, hacia una nueva figuración en la que las claves simbólicas sustituían al poder de la forma fue una sorpresa mayúscula para todos. Yo incluso pensé que  era una broma inteligente. No era así, el camino iniciado por Ramón Herreros era deliberado y honesto, aunque no fuera del agrado de todos. El autor es soberano y decide en cada momento lo conveniente.

 

 

 

 

 

 

 

                                                

                        El punto inmóvil(tres telas 195x130) O/s/T 1996.

            

       

            

                        

                       La Montaña Invertida (97x162) O/s/T.1996   

En esta nueva etapa, como si un hilo invisible uniera las dos épocas, hizo una exposición doble en la Galeria Senda y Rene Metrás, en el catálogo escribía Jordi Ibáñez Fanés , hermano menor del ya citado. El texto se llamó "El Punto Inmóvil" que era el título de un tríptico que Ramón Herreros presentaba en esa exposición. Los principales argumentos los cifraba en torno a las dos obras que he reproducido: "La Montaña Invertida" y "El Punto inmóvil" .Los argumentos de Felix Ibañez eran crípticos, literarios y daban en el centro de la cuestión. Los de Jordi Ibáñez, recogían el tema , donde su hermano lo había dejado, y se hacía una especie de cesión del testigo en una carrera de relevos. Los argumentos de Jordi Ibáñez Fanés no eran herméticos, sino que se construían sobre un autor hermético, que no es lo mismo, se construían sobre el libro de René Guénon: Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. El sentido axial de la montaña invertida, los árboles, los corazones y las mujeres.

 

 

 

 

He aquí el prodigio, mientras la etapa abstracta generaba discursos crípticos, del hermano oscuro, la nueva etapa  aparentemente críptica descubría símbolos explícitos de diccionario hermético del hermano claro. Entre ambos, el artista escribe en su última exposición una imagen extraordinaria, dice: "Ahora yo también he pasado a ser un espectador más de mi propia obra. Como les sucede a algunos animales, para los que en un preciso  instante sus hijos dejan de serlo y pasan a convertirse en otros animales, así sucede con mi trabajo. Sin saber porqué en determinado momento mis cuadros dejan de ser mis cuadros." La extrañeza, la perplejidad ante la naturaleza de lo cambiante crea desasosiego y un agobio invisible y falso, actúa sobre aquellos que creen que debiendo cambiar no lo hacen.Creo que una de las claves del conocimiento consiste en comprender la auténtica naturaleza del libro de los cambios y como estos se producen de un modo suave e involuntario, se producen cuando debe ser, pasando a ser espectadores de nuestros propios eventos y derivas. 

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